En un momento en el que las empresas oímos varias veces al día que la innovación es la clave para crear nuestro presente y, sobre todo, nuestro futuro, creo que en Europa necesitamos redescubrir Norteamérica.


En 1492 Colón descubrió América, y eso cambió el mundo. No importa si algún otro indoeuropeo estuvo o no por allí antes, fue la iniciativa de Colón la que abrió América al mundo y Europa a América. Por supuesto, se tiene que valorar si eso fue para bien o para mal de cada parte, pero me gustaría centrarme ahora en una lectura un poco simplista de un acontecimiento que creó un nuevo futuro para generaciones a lo largo de los siglos, y poder hacer una analogía.

En un momento en el que las empresas oímos varias veces al día que la innovación es la clave para crear nuestro presente y, sobre todo, nuestro futuro, creo que en Europa necesitamos redescubrir Norteamérica. La forma en que se produce y gestiona la innovación en EEUU y Canadá nada tiene que ver con cómo lo hacemos en el Viejo Continente. Realmente aquello es “otro mundo”, y cada vez más necesitamos explorarlo y aprender de él.

Creo que lo que más diferencia los ciclos de innovación empresariales entre Norteamérica y Europa está en dos de las fases de dicho ciclo: el punto de partida (la creación de la idea) y los pasos finales (la explotación de los resultados obtenidos), ambas además estrechamente relacionadas. Europa lleva décadas demostrando su capacidad de desarrollo, no es precisamente ahí donde tenemos mayor oportunidad de mejora.

R america product development

Según la Wikipedia, product development es el término que describe el proceso integral para llevar al mercado nuevos productos, entendiendo “producto” en su sentido más amplio, que abarca también nuevos procesos o servicios. Al describirlo como proceso se está diciendo que se trata de: 

 

  • Una serie de actividades que se suceden una tras otra, encaminándose a un destino (a un resultado concreto);
  • Donde cada actividad genera lo que la siguiente necesita;
  • Y que cada actividad y los saltos entre ellas se llevan a cabo de manera ordenada y coordinada. 


Las teorías de product development ponen el foco precisamente en las fases de generación y comercialización de nuevos productos, y siempre ligan las actividades al logro de mayores o nuevas cuotas de mercado. Y aquí es donde podemos iniciar nuestro viaje al redescubrimiento.

En la primera parada, la de la generación, product ideation (o ideation for product innovation) es el término que describe el proceso para generar, explorar y evaluar nuevas ideas que pueden dar a una empresa una oportunidad de negocio (una ventaja competitiva), acuñado por supuesto en EEUU, y alrededor del que existen numerosas fuentes en Internet (aprovecho para recomendar Innovation Reactor).

¿Qué es realmente product ideation? Es conseguir que se te encienda la bombilla. Pero con todos sus elementos. El elemento más importante de una bombilla no es la campana de cristal que la cubre, por mucho que sea lo que usamos para dibujarlas; este elemento está mucho más profundo, en la luminiscencia del material.

El punto de partida de este proceso es entender que para tener éxito se necesitan buenas ideas, y para que estas ocurran hay que generar y explorar un número grande de “no tan buenas” ideas. Todo esto requiere un esfuerzo en tiempo y recursos por parte de la empresa. Innovar no es una tarea fácil, e implica cierto nivel de riesgo, pero como pasa con cualquier viaje que se emprende, y solo viajando se llega a los sitios.

Otro factor importante de éxito es, como decía, lograr que la idea sea íntegra; es decir, tenga todos sus componentes básicos. Sobre todo se trata de que exista una necesidad (explícita o implícita) para cada novedad, y que las novedades sean reales y de verdad planteen soluciones a las necesidades u oportunidades identificadas. Nuestro Idea Canvas trata precisamente de eso, una herramienta de ayuda a la construcción de ideas de proyectos de I+D+i.

En la última parada, la de la explotación de resultados, es importante entender que los nuevos productos tienen un ciclo de vida, y que igual que las personas, pasarán por la etapa de crecimiento antes de alcanzar su máximo potencial. Las empresas tendrán que identificar los nichos de entrada en el mercado, y diseñar estrategias para que éstos sirvan de medio de transporte hacia los mercados mayoritarios de sus nuevos productos.

Ingresos tiempo

De nuevo, existen numerosas fuentes bibliográficas al respecto, y de nuevo los referentes son americanos. Mi recomendación hoy es el libro “Crossing the Chasm”, de Geoffrey A. Moore.

¡Empezamos nuestro viaje! 

Eva García Muntión, 30/12/2013

Para entender las ventajas del préstamo participativo no hay que perder de vista que desde su mismo origen fue un instrumento diseñado deliberadamente para ser la fusión de dos figuras opuestas: capital social y préstamo. Los creadores franceses del préstamo participativo idearon una figura, mitad capital social, mitad préstamo, que reuniera las principales ventajas de dos modelos aparentemente incompatibles.

¿Cuál es una de las ventajas más destacadas de los préstamos sobre el capital social? Que los préstamos son fiscalmente deducibles, es decir, los intereses reducen el importe sobre el que se calcula (y paga posteriormente) el Impuesto de Sociedades. Como forma de financiación, en esto le lleva claramente la delantera a los Fondos Propios, cuyos dividendos se deducen después de impuestos.

¿Cuál es la ventaja del Capital Social? Que mejora la solvencia de la empresa al incrementar su patrimonio neto, el cual determina su capacidad de endeudamiento al reforzar los derechos de los acreedores de la compañía. Naturalmente esto lleva aparejado que asume y comparte el riesgo del proyecto.

¿Qué es, pues, el préstamo participativo? Pues es una cosa aparentemente contradictoria: un préstamo que refuerza la solvencia de la compañía. La idea resulta difícil de entender pero eso exactamente es el préstamo participativo, un producto de la inventiva humana, que casi no conoce límites en su capacidad de probar combinaciones insólitas.

Para superar la aparente contradicción que suponía esta innovación se creó la también novedosa figura de la deuda subordinada, es decir, un tipo de deuda que en situaciones concursales se sitúa justo antes de los fondos propios en el orden de prelación de recobro. Aquí radica el secreto del préstamo participativo, que le permite mejorar la solvencia de la empresa. El carácter de deuda subordinada supone que en caso de concurso todos los demás acreedores tienen prioridad en el cobro. El Préstamo participativo es una deuda que mejora la solvencia de la empresa porque en caso de liquidación de la compañía tiene una función virtualmente idéntica al Capital Social.

De aquí derivan la mayoría de las demás características del Préstamo Participativo de ENISA:

  1. No exige garantías específicas, porque por muchas garantías que tuviera, su condición de deuda subordinada seguiría colocándola por detrás de cualquier otro pasivo ajeno en caso de quiebra.
  2. El tipo de interés tiene un doble tramo, uno fijo, muy bajo, y otro variable, que depende de los resultados de la compañía, el beneficio neto habitualmente. Esto tiene cierta lógica: si a efectos de la solvencia el préstamo participativo se aproxima mucho al Capital Social, es natural que en contrapartida también se acerque a éste en cuanto a su remuneración. Esto no tiene por qué suponer para la compañía un gran contratiempo porque el interés variable sólo se pagará en caso de que la compañía obtenga resultados positivos. No es pequeña ventaja ésta, significa que el préstamo participativo se adapta a la empresa y no la estrangula.
  3. También en cuanto a la cuantía y los criterios para otorgarlos los préstamos participativos se acercan más al Capital Social que a un préstamo convencional. Al ser deuda subordinada y participar de los beneficios de la empresa, el préstamo participativo tiene un mayor grado de compromiso con la suerte de la empresa, básicamente supone una apuesta por el éxito de la empresa. De aquí parten dos implicaciones importantes: los importes pueden ser mayores que en un préstamo convencional y el criterio para otorgarlos tiene mucho en cuenta el proyecto de futuro de la empresa. Ambas características están íntimamente ligadas. El préstamo participativo de ENISA supone una apuesta por una empresa y su proyecto, y el volumen prestado depende mucho de la confianza en el futuro de la empresa. Naturalmente no se ignoran los resultados y el patrimonio actual de la compañía, que siguen siendo la garantía patrimonial de la empresa, pero también se ven como la prueba de la calidad de gestión de la empresa y por tanto lo que da credibilidad a sus previsiones de futuro.

Con esto, quedan explicadas la mayoría de las características y ventajas del préstamo participativo de ENISA.

Iván Rivero Sanz, 19/12/2013

Asociados a

Datos de Contacto

Smartphone+34 915485459

Research Technology Development and Innovation S.L. (RTDI)
MEEU - Centro de Negocios Factoría. Estación de Chamartín s/n - 1ª planta
Madrid, 28036, España

Email icon Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.